Alberto Fernández y Cristina Kirchner presentaron la ley de “Fomento al Desarrollo Agroindustrial”

El presidente de la Nación junto con la vicepresidenta, presentaron en Casa Rosada la ley de “Fomento al Desarrollo Agroindustrial”.

El presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezaron, en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, la presentación del proyecto de ley de “Fomento al Desarrollo Agroindustrial”

El Jefe de Estado consideró que el proyecto de ley, que pretende agregar valor a los productos del agro para crear empleos y promover inversiones, fue consensuada con 60 entidades agropecuarias y en el seno del Consejo Agroindustrial

 «La ley reivindica la cultura del encuentro, una mesa común donde sentarnos a construir las políticas que hacen falta para que la Argentina sea el país que merecemos vivir»

Alberto Fernández

El Presidente reinvindicó también la «cultura del diálogo» construida en este proyecto de ley como en los recientes proyectos de «compre argentino» y la Ley de Hidrocarburos.

Por otra parte, el mandatario indicó que «esta ley tiene una característica que respeta una triple ecología: la ecología ambiental. Es una ley que lo que más le interesa es que la Argentina produzca alimentos de calidad. No es lo mismo comer que alimentarse».

En ese sentido, Fernández indicó que la ley también tiene «ecología económica» al comprender que se busca que «la inversión más el trabajo desarrollo la producción y las exportaciones». «Necesitamos exportar para que las divisas ingresen al país, máxime cuando caragamos con una deuda tan enorme como la que nos han dejado», resaltó. 

A su vez, Fernández habló de una «ecología social» al referirse a que la norma promete «más trabajo y trabajo de mayor calidad».

Sin embargo, aclaró que este proyecto deja aún un aspecto sin resolver: la agricultura familiar. En esa línea deslizó que se trabaja en una redistribución de tierras fiscales, con incentivos para pequeños prodctores, y anticipó ese proyecto que se financiará con 500 millones de dólares del Banco Mundial.